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Y si el enlatado te sirve, usalo: te lo digo yo antes de cobrarte un peso. El custom recién tiene sentido cuando tu operación no entra en el molde —tu forma de facturar, stock por lote, tu manera de cobrarle al socio— y cuando el enlatado te cobra por usuario y por mes, para siempre. Acá el desarrollo se paga por sprint y después no hay abono.
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Cada sprint termina con algo desplegado que ya usás. Si cortás después del sprint 1, eso te queda funcionando en tus cuentas, con el código adentro: no es una caja negra mía, cualquier dev de Next.js lo puede tomar. Y te lo digo derecho: una vez arrancado el trabajo, los pagos no se devuelven. La protección no es una promesa de reembolso, es que nunca pasan semanas sin que veas algo andando.
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Si el sistema es más lento que el Excel, tienen razón en volver. Por eso el sprint 1 ataca la tarea que más repiten y se mide contra el cuaderno: si cargar una venta no es más rápido que anotarla, está mal hecho y lo rehago. Y no lo mirás en una presentación: entrás con tu usuario y lo usás.
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El sistema corre en tus cuentas (tu Vercel, tu base de datos, a tu nombre) y recibís los derechos de uso sobre todo lo entregado. Nada de licencias por usuario ni de datos secuestrados. Lo que sí me reservo, y está escrito en los términos: reutilizar componentes genéricos y técnicas en otros proyectos, y mostrar el trabajo en mi portfolio. No te vendo "exclusividad total del código" porque no sería cierto.
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No tiene link para abrir, y no te voy a fingir que sí: es el sistema interno de un negocio, no una página pública. Tampoco te voy a mostrar los datos de un cliente para venderte a vos — el día que seas vos el cliente, vas a querer lo mismo. Lo que sí podés ver: el video de FabrIQ operando, que está en la home sin maquillaje, y Haiturno, que es mío y abrís ahora mismo.